Pese a que el condicionamiento clásico nace gracias los experimentos del fisiólogo ruso Iván Pávlov, que se interesó por los reflejos de salivación en perros, Watson lo introdujo en Estados Unidos donde tuvo un gran impacto en el sistema educativo americano.
Nació en Greenville en 1878 y falleció en Nueva York en 1958. Estudió en la Universidad de Chicago y se graduó en 1903. Escribió muchos artículos científicos, uno de los primeros llamado Educación animal: un estudio experimental sobre el desarrollo psíquico de una rata blanca, en correlación con el crecimiento de su sistema nervioso”. En este artículo describe la relación entre la mielinización del cerebro y la capacidad de aprendizaje en los roedores.
Watson trabajó en la Universidad John Hopkins durante 14 años, y allí realizó una gran cantidad de experimentos sobre el aprendizaje de las aves. Aunque su carrera como académico fue corta, su legado ha sido muy debatido durante casi un siglo. Watson ayudó a definir el estudio del comportamiento y la psicología como ciencia, y enfatizó en la importancia del aprendizaje y la influencia del contexto en el desarrollo de los seres humanos.
Fue un conductista radical, un antimentalista, y, como tal,criticó a Sigmund Freud y el psicoanálisis, ya que afirmaba que el estudio de la conciencia y la introspección no tenían cabida en la psicología como ciencia. La psicología según Watson, solo tenía sentido a través de la conducta observable y medible, y por eso, sus experimentos se realizaban en el laboratorio, donde podía manipular el entorno y controlar el comportamiento de sus sujetos.
Las aportaciones de Watson al conductismo se deben a sus experimentos de condicionamiento clásico, un tipo de aprendizaje que implica respuestas automáticas o reflejas, y que se caracteriza por la creación de una conexión entre un estímulo nuevo y un reflejo ya existente. Es decir, es un tipo de aprendizaje según el cual un estímulo neutro, que no provoca una respuesta, llega a poder provocarla gracias a la conexión asociativa de este estímulo con el estímulo que normalmente provoca dicha respuesta.
John Watson se inspiró en las investigaciones del psicólogo ruso Ivan Pavlov, pero, además, pensó que el condicionamiento clásico también explicaba el aprendizaje en los humanos. Watson tenía claro que que las emociones también se aprendían mediante la asociación condicionada, por lo que las diferencias en el comportamiento entre humanos eran causa de las distintas experiencias que cada uno vivía. Este es el mecanismo más frecuente de adquisición de fobias, un fuerte miedo irracional que sufren algunas personas como consecuencia de que asocian experiencias negativas a la presencia de alguna cosa (arañas, payasos, altura, etc)

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